Para celebrar un cuarto de siglo de marca, la diseñadora peruana revisita técnicas, fibras, territorios y colaboraciones acumuladas durante 25 años para construir el próximo capítulo de Sumy Kujon. “Archivo 25 es el reseteo de la marca”, nos cuenta.
A 25 años de haber iniciado su marca, la diseñadora peruana vuelve sobre piezas, técnicas, fibras e investigaciones que han atravesado su trabajo para presentar Archivo 25, una colección que no pretende ordenar su trayectoria cronológicamente ni convertirla en una retrospectiva. La intención es utilizarla como materia prima para lo que viene.
“Es un archivo vivo de los 25 años de trayectoria de la marca. Más que una fecha conmemorativa, es un mapa conceptual del territorio y de todas las técnicas que han habitado mi marca a lo largo de estos años”, explica Kujon.
Ese territorio es literalmente el Perú. Costa, sierra y Amazonía aparecen dentro de Archivo 25 no como referencias visuales colocadas sobre una colección, sino a través de los materiales, conocimientos y técnicas con los que Sumy lleva trabajando buena parte de su carrera.
En el manifiesto que acompaña el proyecto hay una frase que lo resume bastante bien: “El archivo no se conserva: se transforma, se encarna, se proyecta.”
Un archivo dividido en tres territorios
Archivo 25 está construido como una cartografía textil del Perú.
La colección se organiza alrededor de tres universos: Huallaga, Golpe Tierra y Apu. Amazonía, costa y sierra. Tres territorios que activan distintas materialidades y maneras de entender el cuerpo.
En Huallaga, la Amazonía aparece a través de fibras y materias como algodón orgánico, aguaje, chambira, bombonaje y yanchama, además de tintes botánicos amazónicos. El manifiesto habla de vapor vegetal, pigmento natural, corteza y savia. De un archivo que “respira”.
Golpe Tierra se desplaza hacia la costa. El movimiento, la fiesta y el ritmo entran en prendas más ligeras y táctiles. Incluso aparece la marinera norteña entendida no como ornamento folclórico, sino como gesto: coquetería y movimiento.
Y finalmente está Apu. En la sierra, el archivo se vuelve estructura, abrigo y permanencia. La alpaca adquiere peso y volumen a través de capas, densidades y texturas que entienden la prenda casi como una arquitectura blanda alrededor del cuerpo.
Tres regiones. Tres memorias. Un mismo archivo. Pero para Kujon, hablar de esas técnicas implica necesariamente hablar también de quienes las mantienen vivas.

“Mi marca no existiría sin ellos”
Si algo aparece constantemente cuando Sumy habla de estos 25 años es la palabra colaboración. “El peso de trabajar con valor artesanal es prácticamente el ADN de mi trabajo”, dice. “Creo que el Perú es un banco infinito de técnicas y de insumos textiles”.
Su estética puede ser minimalista y purista, pero las técnicas detrás de ella, no necesariamente. Durante su trayectoria ha trabajado con decenas de talleres y comunidades en distintas regiones del país, aprendiendo y desarrollando colecciones junto artesanos. Una relación que, según explica, busca llevar esos conocimientos hacia un lenguaje contemporáneo sin borrar aquello de donde provienen.
Ahí aparece una tensión que ha acompañado buena parte del trabajo de Sumy: ¿cómo traducir un conocimiento ancestral hacia una propuesta contemporánea sin convertirlo simplemente en recurso estético? Para ella, la respuesta pasa por investigación, colaboración y respeto.
Y cuando le pedimos resumir 25 años de marca en apenas tres ideas, la respuesta termina volviendo al mismo lugar: Pasión. Trabajo colaborativo. Constancia.
“No soy yo. Yo soy la imagen o la cabeza de mi marca, pero somos un equipo enorme, decenas de talleres que trabajan conmigo en todas las técnicas, en diferentes regiones. La marca no existiría sin ellos”.
Revisar 25 años sin quedarse atrapada en ellos
Abrir un archivo después de dos décadas y media también significa encontrarse con cosas que uno había olvidado. Sumy habla de swatches, esbozos, técnicas, pequeñas piezas y nombres que reaparecieron durante el proceso. “Ha sido muy emocional”, recuerda.
Pero también aparece una memoria bastante concreta de cómo ha cambiado la industria peruana. “Siempre he creído que teníamos muchísimo por mostrar desde el inicio. Cuando era muy difícil encontrar fibra peruana, todo se iba fuera. No teníamos los locales acceso a eso”.
Volver sobre esos materiales 25 años después, permite leer Archivo 25 no solamente como la historia de una marca, sino también como testimonio de una relación con el textil peruano que ha ido transformándose.
Por eso también Sumy insiste tanto en que esto no es una colección conmemorativa. Pues, no está reconstruyendo las prendas que hizo durante 25 años. Está reconstruyendo el sistema de ideas que las hizo posibles.

Un nuevo lenguaje visual para el archivo
Ese ejercicio de revisión también llega a la imagen. Para construir esta nueva campaña, la diseñadora decidió hacer algo que, según admite, no suele resultarle demasiado sencillo: ceder control.
La dirección creativa estuvo a cargo de Cayetano García Sahurie, a quien Sumy entregó la construcción visual de esta nueva etapa. “He confiado y he dejado todo en manos de él, y eso es muy difícil. Quien me conoce sabe”, cuenta entre risas. La campaña fue fotografiada por Paolo Rally, protagonizada por la modelo Lola Apolaya y la filmación de Juano Castillo.
Y es que no es un dato menor que una colección construida alrededor de la idea de colaboración haya necesitado también de una mirada colectiva para encontrar su nueva imagen. Archivo 25 no solo revisa cómo Sumy Kujon ha diseñado durante estos años. También parece preguntarse cómo quiere verse la marca a partir de ahora.

Después del archivo, el reset
“Archivo 25 es el reseteo de la marca”, afirma. Después de años en los que diferentes proyectos comenzaron a repartirse su atención, la diseñadora quiere volver a colocar la marca en el centro y profundizar una línea de trabajo que cruza diseño con investigación textil.
En la Amazonía, por ejemplo, Kujon está trabajando con fibras de aguaje, chambira y bombonaje, investigando cómo plantas y fibras tradicionalmente utilizadas de otras maneras pueden convertirse en superficies textiles. En paralelo, continúa desarrollando trabajo comunitario con comunidades amazónicas y andinas.
Ella misma describe el nuevo enfoque como “más antropológico”.
La verdadera celebración de estos 25 años, no está en seleccionar los greatest hits de Sumy Kujon ni en congelar su trayectoria dentro de un archivo perfectamente ordenado, sino en abrirlo, revolverlo y preguntarse qué todavía puede transformarse. Como se menciona en el manifiesto de Archivo 25: “Memoria que se transforma.”




