Arte, música, cultura urbana y una pregunta dando vueltas por Barranco: ¿qué hace que algo se convierta en un ícono? PUMA llevó Never Not Suede a las calles del distrito con una ruta que terminó en Casa Bulbo, entre música en vivo, artistas y una escena local que hizo suyo un clásico nacido en 1968.
Hay zapatillas que pertenecen a una temporada y otras que terminan perteneciendo a la cultura. PUMA Suede lleva más de cinco décadas jugando en esa segunda categoría.
Para su más reciente capítulo en Perú, PUMA decidió sacar a la silueta de cualquier escenario convencional y llevarla a Barranco. Durante un fin de semana, la Ruta Suede conectó diferentes puntos del distrito, construyendo un recorrido que conectó moda, arte y música: distintas escenas que históricamente han acompañado a la zapatilla.
Entrada la noche, PUMA junto a Sofar Sounds Lima y Casa Bulbo presentaron SUEDE SOUNDS, un encuentro que reunió a músicos, artistas, creativos y personalidades alrededor de una de las relaciones más longevas de Suede: la música.


Suede suena
Para el line-up, PUMA reunió a Nero Lvigi, Ciané y Skillbea, tres nombres con universos bastante distintos, pero atravesados por una misma idea: una manera propia de construir su sonido.
La elección tampoco fue casual. Desde su aparición en 1968, Suede dejó progresivamente de ser únicamente una zapatilla, para entrar en escenas como el hip-hop, el skate y diferentes movimientos urbanos. Década tras década, nuevas comunidades se apropiaron de ella y la reinterpretaron bajo sus propios códigos.

Nero Lvigi, además, ya forma parte de esa conversación a escala internacional: fue el artista peruano seleccionado para participar en una iniciativa global de PUMA que reunió en un vinilo a músicos de diferentes partes del mundo.
En Lima, esa relación encontró una nueva traducción con Sofar Sounds, plataforma conocida por convertir espacios inesperados en escenarios donde la distancia entre músicos y público prácticamente desaparece.
Una fachada también puede contar una historia
Casa Bulbo no fue únicamente el escenario del último punto de la ruta. Su fachada se convirtió temporalmente en una pieza de los artistas peruanos Amadeo Gonzales y Jimbo, quienes recibieron el encargo de mirar la historia de Suede desde sus propios códigos.

Amadeo, ilustrador y uno de los impulsores del arte gráfico independiente en la región a través de proyectos como Carboncito, planteó una primera lectura que luego incorporó el universo visual de Jimbo. El resultado cruza dos lenguajes para llevar el legado global de la zapatilla hacia un imaginario mucho más cercano a Lima.


Y hay algo interesante en que la intervención no pretenda ser permanente. El mural permanecerá durante tres meses y, terminado ese periodo, PUMA acompañará la refacción de la fachada de Casa Bulbo. Más que colocar un logo sobre un espacio, la intención fue permitir que un objeto con más de medio siglo de historia fuera reinterpretado nuevamente. Esta vez desde Barranco.
Entonces, ¿qué es un ícono?
Latex estuvo en Casa Bulbo para el cierre de la Ruta Suede y conversó con quienes formaron parte de la noche: desde los músicos que subieron al escenario y las personalidades invitadas, hasta uno de los artistas detrás de la intervención de la fachada.
Les hicimos la pregunta: ¿qué convierte algo en un ícono? Las respuestas cambian. Puede ser permanencia, identidad, influencia, autenticidad o la capacidad de representar un momento y sobrevivirlo.
Quizás ahí está también la explicación de por qué seguimos hablando de una zapatilla creada en 1968.
Porque permanecer no necesariamente significa quedarse igual. A veces, un ícono sobrevive precisamente porque permite que cada nueva escena lo tome, lo intervenga y lo vuelva suyo.




