A sus 24 años, Giulia Barbieri ya ocupa un lugar clave en la industria musical internacional. Desde las oficinas de HYBE Latin America en Miami, la ejecutiva peruana reflexiona sobre el poder de la identidad cultural como motor de disrupción en la música y el nuevo rol estratégico del talento nacional en el mapa del entretenimiento mundial.
En la nueva gramática de la música global, el término «latino» ha dejado de ser una etiqueta geográfica para convertirse en un territorio conceptual de innovación. Ya no se trata solo de hits de una temporada; se trata de una arquitectura cultural que domina charts y redefine estéticas. En el centro de este engranaje se encuentra Giulia Barbieri, quien a sus 24 años navega la industria desde el corazón de HYBE Latin America, la estructura detrás del fenómeno global del K-pop, aplicando una mirada que combina la precisión estratégica con una sensibilidad artística profundamente arraigada en sus raíces peruanas.
Para Giulia, la música no es solo un producto de consumo, sino un vehículo de memoria y resistencia. Desde su transición del periodismo a ser responsable de descubrir, contratar y desarrollar nuevos talentos para el sello discografico, ha entendido que el verdadero lujo en la industria contemporánea es la autenticidad. En esta conversación, exploramos el «detrás de escena» de la creación de mundos, el desafío de exportar el sonido peruano y por qué, en un mundo hiper-digitalizado, la emoción humana sigue siendo el único algoritmo que importa.
Latex: Con solo 24 años ya trabajas dentro de HYBE Latin America, una de las estructuras más influyentes de la industria musical global. ¿En qué momento sentiste que la música podía convertirse en tu camino profesional?
GB: Toda la vida me encantó la música. Me regalaron mi primera guitarra a los doce años y, a los quince, asistí al summer camp de Berklee College of Music con la intención de decidir si realmente quería dedicarme a esto. La música siempre fue lo mío; sin embargo, en ese momento el miedo de no ser “lo suficientemente buena” me ganó y terminé estudiando la segunda carrera más cercana a mi corazón: periodismo.
En mi último año de universidad en Miami, mientras terminaba mis prácticas en Telemundo en el área de Reality Shows, surgió la oportunidad de trabajar en la alfombra roja de la primera edición de Latin Billboard Women in Music. Era un proyecto arriesgado y éramos un equipo pequeño, pero todo el proceso previo y el día del evento me fascinó. Ahí entendí algo muy importante: podía vivir la música desde un lugar donde también se construye cultura, que es el detrás de escena. Coincidentemente estaba en Miami, una ciudad donde la industria musical latina literalmente pasa frente a tus ojos todos los días. Sentí que las estrellas se alinearon y decidí lanzarme de lleno.
Latex: Trabajar como A&R implica desarrollar un oído y una intuición muy particulares. ¿Qué buscas hoy en un artista cuando escuchas música por primera vez?
GB: Lo primero que busco es identidad. Hoy existen muchísimos géneros, sonidos y tendencias, pero lo que realmente diferencia a un artista es cuando uno siente que hay una visión clara detrás del proyecto. Cuando alguien tiene claro cuál es su universo creativo con su sonido, sus referencias, su estética, eso se percibe inmediatamente.
Para mí, ser A&R no solo se trata de encontrar una buena canción, sino de identificar proyectos con el potencial de construir un mundo propio. Obviamente no espero que un artista esté completamente desarrollado, ya que parte de nuestro trabajo es acompañar ese crecimiento, pero sí es importante que tengan claro quiénes son como personas y qué es lo que quieren comunicar.
Latex: ¿Cómo fue el salto de Perú a Miami y qué tan difícil fue entrar en una industria tan competitiva desde tan joven?
GB: No te voy a mentir: fue muy difícil (jeje). Desde el inicio te dejan claro que tienes que exceder expectativas constantemente y que, si no lo haces, siempre hay alguien en la puerta esperando la oportunidad de ocupar tu lugar.
Además, Miami es el epicentro de la música latina a nivel global; aquí conviven artistas, ejecutivos y creativos de toda Latinoamérica, todos con ganas de abrirse camino. Pero también creo que esa energía es lo que hace que esta ciudad sea tan especial. Con el tiempo entendí que la clave no es competir con todo el mundo, sino volverte indispensable en lo que haces; encontrar tu lugar dentro del ecosistema. La industria musical premia a las personas que combinan pasión con consistencia, recordando siempre que el amor por la música es el centro de todo.
Latex: HYBE viene adaptando su modelo global para América Latina. Desde dentro, ¿qué hace diferente a esta nueva etapa de la industria musical en la región?
GB: Queremos llevar la música latina al siguiente nivel y, sobre todo, explorar lo que puede llegar a ser una boyband latina con proyección verdaderamente global, combinando una visión de clase mundial con una sensibilidad local muy fuerte.
Latinoamérica siempre ha tenido una conexión muy potente con las boybands, desde Menudo hasta CNCO y ahora SANTOS BRAVOS. Más que replicar fórmulas, estamos abriendo un nuevo capítulo en la región con un twist: la fusión de talentos de diferentes países de Latinoamérica, la precisión del entrenamiento inspirado en el K-pop y un profundo respeto y consideración por el fandom.
Latex: En proyectos como Santos Bravos, vemos cómo el modelo de entrenamiento global se mezcla con identidad latina. ¿Qué tan importante es preservar esa identidad cultural?
GB: Es absolutamente fundamental; de hecho, es el corazón de todo. Cuando hablamos de desarrollar artistas latinos, no se trata de adaptar la cultura para que encaje en un modelo global. Se trata de hacer exactamente lo contrario: elevar esa identidad y amplificarla.
La audiencia latinoamericana tiene una conexión muy profunda con la música; valora muchísimo la emoción, la interpretación vocal y la pasión escénica. Nuestra intención es preservar todo eso y complementarlo con un nivel de preparación artística muy alto, especialmente en lo que respecta a performance y baile.
Latex ¿Sientes que Latinoamérica está viviendo un momento particular dentro de la industria musical global?
GB: Definitivamente. Durante muchos años, la música latina era vista como un fenómeno regional que ocasionalmente producía hits globales. Desde el 2020 esta narrativa cambió completamente. Hoy, los artistas latinos están dominando los charts, encabezando festivales internacionales y colaborando con talentos de prácticamente todos los mercados. Pero creo que lo más interesante es que ya no necesitan renunciar a su idioma ni a su identidad para lograrlo.
Latex: Eres peruana trabajando dentro de una de las compañías musicales más influyentes del mundo. ¿Qué lugar crees que ocupan hoy los artistas peruanos dentro del mapa musical latino?
GB: Creo que Perú está en un momento muy interesante. Históricamente somos un país con una identidad musical muy rica, pero quizá no siempre hemos tenido la misma visibilidad internacional que otros mercados de la región, a pesar de que lxs fans peruanos son muy leales y melómanos.
Hoy eso está empezando a cambiar. Cada vez hay más artistas peruanos explorando sonidos contemporáneos y conectando con audiencias dentro y fuera del país. El talento siempre estuvo aquí; lo que está creciendo ahora es la infraestructura, la exposición internacional y las oportunidades de colaboración con otros mercados de la región.
Latex: ¿Sigues de cerca la escena peruana? ¿Hay artistas, como Nicole Zignago, por ejemplo, que te parezcan especialmente interesantes desde una perspectiva internacional?
GB: Sí, definitivamente sigo de cerca la escena local. Nic es un gran ejemplo de una artista que tiene una sensibilidad pop muy clara y una propuesta artística bellísima. Su canción “en huelgA” me parece una joya, y la nueva era que se viene, especialmente con “(favorito)”— creo que la consolida aún más como nuestra reina del pop peruano.
Asimismo, estoy fascinada con el proyecto de A.K.A y su disco “ALARAKEANDO”. Es una agrupación fantástica y siento que tiene todo para empezar un movimiento local que revalorice el perreo puro y duro (jeje). También estoy muy pendiente de los colectivos musicales que buscan abrir espacios para minorías dentro de la industria; sigo de cerca a Bendita.com.pe, un colectivo femenino de cantautoras y DJs peruanas al que quiero mucho. Ellas no solo apuestan por sus propios proyectos, sino también por generar comunidad e industria a través de sus eventos y de un enfoque muy creativo de marketing guerrilla. Creo que lo más emocionante es que hay una generación entera de artistas peruanos que está empezando a pensar más allá de “lo que siempre hemos hecho”.
Latex: Si tuvieras que explicar el sonido o la identidad musical peruana a un ejecutivo extranjero, ¿qué dirías? ¿O qué cambiarías o recomendarías para crecer como industria?
GB: Diría que la identidad musical peruana es una de las más diversas de Latinoamérica. Somos un país donde conviven influencias andinas, afroperuanas, criollas y amazónicas, lo que crea una riqueza rítmica y cultural enorme.
Creo que el mayor potencial está en seguir explorando cómo esos elementos tradicionales pueden convivir con sonidos contemporáneos como el pop, urbano o alternativo; para crear propuestas que sean auténticamente peruanas, pero que también puedan dialogar con audiencias globales. Si tuviera que recomendar algo para el crecimiento de la industria, sería seguir apostando por la colaboración regional, el desarrollo de artistas a largo plazo y la construcción de equipos sólidos alrededor de los proyectos. Cuando el talento creativo se combina con una buena estructura, el impacto puede ser enorme.
Propuestas auténticas que puedan dialogar globalmente. Para crecer, necesitamos seguir apostando por la colaboración regional y por equipos sólidos. Cuando el talento creativo se combina con una buena estructura, el impacto es inevitable.




