GABUTEAU presenta Costumbres, una colección sobre el arte de habitar lo cotidiano.
Hay algo en la idea de “costumbre” que suena simple… hasta que la miras de cerca. Repetición, sí. Pero también memoria, ritmo, forma de habitar. La colección #11 de Gabuteau toma ese concepto y lo lleva a un lugar más preciso: entender lo cotidiano no como rutina, sino como construcción.
En un contexto donde todo se mueve rápido (demasiado rápido), Costumbres propone lo contrario. No es una colección sobre novedad, sino sobre permanencia. Sobre quedarse un poco más en los gestos que normalmente pasan desapercibidos.
Del accesorio al sistema
Gabuteau ya no está pensando solo en carteras. La colección introduce nuevas siluetas —Vala, Lola, Lila, Lara— que se mueven entre lo funcional y lo estructural, sin perder esa idea de uso diario que define a la marca. Piezas que no buscan imponerse, sino acompañar.
Pero el gesto más claro está en otro lado: la expansión hacia el hogar. Con objetos como la Bandeja 101, Gabuteau empieza a trasladar su lenguaje fuera del cuerpo. Llaves, joyas, objetos mínimos. Lo que normalmente se deja en cualquier lugar, ahora entra en una lógica más pensada. Más consciente.
No es decoración. Es extensión.
Color como transición
La paleta también dice algo. No hay contraste abrupto, sino una transición: Alabastro, Toffee, Abbey Stone conviven con Vino, Blue Nights y Café.
Colores que funcionan en distintos momentos del día sin necesidad de cambiar de contexto.
Lujo, pero desde otro lugar
Aquí el lujo no está en la exageración, sino en la intención. Materiales nobles, sí. Artesanía, también. Pero sobre todo, una insistencia en que lo cotidiano, bien pensado, puede ser suficiente y más.
Costumbres no busca reinventar la vida diaria. Busca hacerla visible.
La colección «Costumbres» ya se encuentra disponible en sus tiendas de San Isidro (Av. Conquistadores y Calle Miguel Dasso), El Polo, Trujillo y en su formato dinámico en Real Plaza Salaverry, así como en gabuteau.com




