Todo empezó a pasar. Portadas, campañas, viajes, nombres grandes. Pero detrás de ese ritmo, Diego Bendezú sigue orbitando una misma idea: hogar.
Diego Bendezú, sin duda, ha tenido un tiempo de gran movimiento: Entre viajes inesperados y celebraciones con amigos, repartiendo sus días entre capturar a Cardi B para la portada de marzo de Allure, y retratar a Maluma para Vogue Hombre, Diego se detiene un momento para hablarnos de sus últimos proyectos personales, sus planes y deseos para el futuro, y de dónde se siente más en casa…
Latex: ¿Cómo te has sentido con todos estos acontecimientos recientes en tu carrera como fotógrafo?
Diego: Bendecido, agradecido y emocionado. Después de haber asistido en fotografía por casi 10 años, todo esto que está pasando era algo que imaginaba, y que quería, pero nunca algo que planeé a detalle. Nunca dije: “En tanto tiempo voy a fotografíar a tal persona o hacer tal portada.” Simplemente sabía que tenía que dar lo mejor de mí para que las oportunidades vinieran, y han llegado.

Latex: ¿Cuál ha sido el momento favorito de tu carrera hasta ahora?
Diego: Creo que… Bueno, porque acaba de pasar, y porque era el día anterior a mi cumpleaños, la portada de Maluma para Vogue Hombre, que fue en Los Ángeles. Me escribieron dos semanas antes, el equipo de Vogue, contándome del proyecto. Yo estaba planeando irme a Puerto Rico, pero, obviamente, no podía decir que no, así que fui para allá y al día siguiente salí a Puerto Rico a celebrar mi cumple, así que fue especial. Y el momento más emocionante fue cuando me escribió el equipo de Vogue para pedirme que haga la portada con Young Miko. Lo recuerdo porque justo estaba en Perú cuando recibí el mail y literalmente salté de la emoción. Recién iba 6 meses como fotógrafo a tiempo completo, así que fue como: “¡Wao!” Nunca me imaginé en mi primer año hacer una portada. Eso fue muy especial.

Latex: ¿Cómo fue el proceso de la portada de Cardi B para Allure?
Diego: Me escribieron de Allure para decirme que querían que retrate a Cardi B para la portada de marzo. Tuve un par de llamadas con la directora creativa, pero íbamos a hacer las fotos justo a los dos o tres días del show de Willy Chavarría en París, y las fotos de Cardi B iban a ser tomadas en Los Ángeles, y como en un momento se movió la fecha yo pensé que iba a perder la oportunidad. Por suerte al final confirmaron y las fotos fueron el 17 de febrero. Ella llegó, la alistaron, y se logró.
Latex: ¿Qué recuerdo te dejó tomarle estas fotos a Cardi B?
Diego: Creo que lo más chévere fue la confianza que tiene en su equipo. Ella tiene un equipo con el que nunca deja de trabajar. Allure, típicamente, cuando hace un shoot como este, trata de sacar a los artistas fuera de su zona de confort, pero en este caso se conservó su equipo, y me imagino que eso debe haberle dado más confianza. Ella es muy chévere en general, haciendo chistes. Buena onda.

Latex: ¿Hay algo que te obsesione en este momento?
Diego: Escucho mucha música, mucho reggaetón, salsa y bachata. Ángeles Azules, mucha cumbia argentina. También el fitness, me encanta ir al gym, tener una rutina. Es como terapia. Me gusta tener ese espacio, que sea para mí y no tenga nada que ver con el trabajo… Además, soy una persona muy disciplinada, si no lo hago me siento mal por no ir, así que trato de mantener esa rutina.
Latex: ¿Dónde está el corazón de Diego Bendezú, dónde te sientes más en casa?
Diego: Me siento mucho en casa, en París. Los últimos dos años he estado yendo bastante. He tenido un par de editoriales allá, pero más allá de lo profesional, me he sentido muy acogido en París porque hay un grupo de creativos latinos, migrantes… Una comunidad muy linda, que por alguna razón no la he encontrado en Nueva York, a pesar de ser una ciudad muy latina. En París he tenido la oportunidad de explorar y conectar muy lindo con la gente. También me siento en casa yendo a Perú, obviamente, a pesar de haber vivido ahí solo 12 años, siempre voy, si Dios me deja, dos o tres veces al año para poder hacer proyectos. Es mi tierra y la adoro.

Latex: ¿Qué es lo que más te emociona del futuro?
Diego: Estoy trabajando en un Zine, un proyecto que empecé en diciembre. Es muy distinto a todo lo que he hecho antes. Va a tener fotos y poemas originales. Aparte de eso llevo 4 años trabajando un libro de fotos. Se trata de fotografiar danzas sudamericanas, todas en estudio, pero de manera experimental. Es un homenaje a mi cultura y a la vez a mi mentor, Tom Caravaglia. Empecé a trabajar con él a mediados de mi primer año de universidad. Trabajé con él dos años y medio hasta que falleció, él tenía 84 años cuando lo conocí, y yo tenía 18. Ese tiempo con él me cambiaron la vida, tanto personal como profesionalmente. Era mi mejor amigo y una figura paterna en mi vida. Pude seguir trabajando en su estudio hasta el 2022, fue más de una década trabajando en ese estudio después de su fallecimiento, así que el libro es un “Gracias” a él. Me enseñó muchas de las técnicas que estoy usando en estos retratos de las danzas y trajes las aprendí, y hay un amor muy grande hacia él y también hacia mi cultura en este libro.





