¿Quién es Miel?: El alter ego creador de los tiny cakes inspirados por la cultura pop y el amor propio

Por Micaela Bazalar

La propuesta de mini patisserie de la artista visual Paula Virreira, es una experiencia culinaria que fomenta el amor propio. Con diseños únicos y sabores inspirados en íconos de los 00s, los pequeños pasteles de “Miel” plasman el universo interior de cada uno de sus clientes. Conversamos con la artista y repostera sobre el factor humano de sus ya aclamados –e instagrameables– postres. 

La repostería es un arte que ha evolucionado con el paso del tiempo, pero que nunca ha dejado de sorprender a los paladares con combinaciones exquisitas que llegan a endulzar la vida. Una de las piezas más representativas de esta rama gastronómica, es el pastel. Pesados e imponentes. Si eran de gran tamaño, mejor. Sin embargo, sucede un fenómeno contrario actualmente: el gusto por las tortas pequeñas. Conceptualmente, este tipo de tortas son de tamaño pequeño (no más de 12 cm) e individuales. Pero Paula Virreira —también conocida por su alter ego Miel— ha llevado a otro nivel la experiencia de la mini patisserie.

Paula Virreira es una artista a quien le gustan los retos. Emplea principalmente la fotografía como recurso para crear escenas armadas como medio conceptual, pero constantemente se encuentra en la búsqueda de nuevas formas de expresar sus ideas. Saliendo de su zona de confort, decide plasmar su mundo interior a través del arte de los tiny cakes. “Definitivamente me gustaría que mis tiny cakes lleguen a ser el detalle que nunca olvidarán de un momento especial, así sea su pintura favorita, la frase que alguien especial les dedico, o simplemente el sabor que los enamoró”, expresa Paula. 

…el mensaje visual que construye Miel, tiene como componente principal a la cultura pop que se traduce en un mundo lúdico y lleno de colores brillantes. Y, gracias a una luz natural que cae suavemente sobre los pequeños postres, Paula logra capturar con su lente la personalidad de sus creaciones. 

Sin embargo, esto implicaba adentrarse de una manera distinta en su cocina. La pastelería implicaba experimentar un lado del que Paula desconocía de sí misma. “Siempre vi la repostería como otro nivel de madurez […]. Nunca había hecho una torta hasta que decidí comenzar con Miel”, confiesa. Es así como, en este negocio, Paula no renuncia a su esencia al “liberar” a Miel, más bien logra potenciar ciertos rasgos de su personalidad que le han permitido obtener tiny cakes con diseños originales y ya aclamados en Instagram.

Existen diversos elementos que hacen única la repostería de Miel, partiendo por el hecho de que la genialidad de este emprendimiento no se limita al sentido del gusto. Esto no implica que el sabor pase a un segundo plano, pero es evidente que creaciones como “La Lady Di” o “La Ariana” no destacan únicamente por su delicioso sabor, sino por poseer una estética que rompe de manera acertada con lo que estábamos acostumbrados.

“Desde niña he amado la cultura pop. Mi mamá era de amar a Madonna y por mi parte crecí escuchando Mariah Carey, Christina Aguilera, Britney, entre otros”, dice Paula. Por lo tanto, el mensaje visual que construye Miel, tiene como componente principal a la cultura pop que se traduce en un mundo lúdico y lleno de colores brillantes. Y, gracias a una luz natural que cae suavemente sobre los pequeños postres, Paula logra capturar con su lente la personalidad de sus creaciones. 

Como fotógrafa y artista visual, Paula explora nuevas formas de retratar a partir de las emociones y espacios en los que las imágenes son capturadas. Esto se encuentra reflejado en uno de los proyectos fotográficos que últimamente ha producido: “Como si fuera 1942”. Fue titulado de esta manera al hacer referencia al año en donde fue publicado el afiche “We Can Do It!” —uno de los íconos más importantes del imaginario feminista—, donde encontramos la ilustración de una mujer que observa al espectador con determinación mientras la posición de su brazo levantado indica un símbolo de fuerza. 

Por ello, el fondo de este proyecto era el amor propio, la aceptación y la igualdad. Paula no conocía previamente a la mayoría de personas que retrató en el proceso de su obra, pero encontró algo de ella en cada uno. Esto último se encuentra también presente en la personalidad del emprendimiento. “Mi proyecto siempre quiso reflejar el amor propio, con Miel hago lo mismo”, revela Paula.

…para la elaboración, busca acceder al mundo interior de las personas al conocer sus películas, canciones, hasta colores favoritos. Estos indicios le permiten lograr una conexión especial con su repostería que, más allá de conquistar paladares, son el medio perfecto para conectar las historias de la autora con aquel que degusta su arte.

Dentro del proceso creativo que se encuentra detrás de estas obras culinarias, las experiencias son clave; tanto las de Paula como las de sus clientes. “Me gusta crear conceptos únicos, donde la gente se pueda sentir relacionada, ya que es algo muy humano. Las cosas que me han sucedido a mí, le han podido suceder a cualquiera”, declara Paula.

Además, para la elaboración, busca acceder al mundo interior de las personas al conocer sus películas, canciones, hasta colores favoritos. Estos indicios le permiten lograr una conexión especial con su repostería que, más allá de conquistar paladares, son el medio perfecto para conectar las historias de la autora con aquel que degusta su arte. “Siento que tengo que leerlos para poder presentarles un diseño único”, menciona.

…lo que permite que los tiny cakes de Miel se encuentren en auge, es el perfecto equilibrio entre la  creatividad  y sensibilidad que caracterizan a Paula.

Es importante destacar que los tiny cakes de Miel, no son únicamente para cumpleaños u ocasiones de celebración; son entregados como obsequios para toda persona que no esté atravesando un buen momento o requieren —en palabras de Paula— un pequeño empujón.  Empujón que puede convertirse en un regalo propio. “Mis tiny cakes vienen con una tarjeta que dice “ámate mucho” porque quiero que sea un pequeño recordatorio a todos aquellos que lo necesitan. Busco no sólo llevar felicidad si no una reflexión sobre el amor propio”, confiesa Paula.

La imaginación es imprescindible al momento de realizar novedosas presentaciones gastronómicas. Pero lo que permite que los tiny cakes de Miel se encuentren en auge, es el perfecto equilibrio entre la  creatividad  y sensibilidad que caracterizan a Paula. Uno de los trabajos que resume estas cualidades es “El Mar de Rocío”; pastel que honra a su madre.

“El amor que mi mamá tenía hacía el mar siempre fue de otro nivel. Lo entendí cuando ella se fue y busqué la manera de concertar nuevamente con ella a través del mar. Empecé a nadar en invierno al igual que ella, retarme físicamente y mentalmente; fue ahí que entendí su pasión por el mar. No fue difícil crear ese tiny cake, porque la inspiración estaba ahí, ya lo había entendido”, manifiesta Paula.

Al ubicar la repostería como su nuevo foco, Paula ha obtenido diversas enseñanzas gracias a Miel. Indica que este proyecto ha requerido de sacrificios, trabajo duro, fuerza mental, perseverancia y disciplina; pero que eventualmente trajo consigo grandes resultados. 

“Cada día aprendo algo nuevo, ya sea tratando con clientes, creando un diseño y solucionando los problemas que suceden a diario. Llevo menos de un año haciendo tortas y siento que he aprendido mucho a conocer y trabajar con esta nueva versión de mí”, apunta Paula.

Así, la existencia de Miel le ha brindado a su público gozar las dulces creaciones artísticas de Paula Virreira, mediante un espacio en donde las personas pueden experimentar una nueva forma de compartir un pastel, que sin importar su tamaño, detrás encontramos historias con las que nos podemos identificar y crear un sentido de comunidad. 

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